¿De qué hablamos cuando hablamos de la regla? Lecciones desde Suecia para un activismo consciente

A menudo pensamos que en países como Suecia, conocidos por sus políticas en pos de la equidad de género, la menstruación es un tema resuelto. Sin embargo, una reciente investigación de la Universidad de Umeå nos revela que incluso allí existen "fricciones" y silencios que nos ayudan a entender mejor nuestro propio activismo.

La regla en el centro del debate político

Aunque parezca increíble, durante décadas la menstruación fue la gran ausente en las agendas políticas suecas. Se consideraba un "asunto de mujeres" privado que no debía mezclarse con la "política real" como la economía

Hoy, gracias a campañas como PeriodPride, las activistas están demostrando que sangrar es un acto político. No se trata solo de tener compresas; se trata de cómo la sociedad se adapta (o no) a nuestros cuerpos.

Tres formas de entender nuestra ciclicidad

La investigación identificó tres narrativas principales que las encuestadas y activistas utilizan para explicar su experiencia:

  • El cuerpo como "asunto de mujeres": Aún existe el miedo a que, si hablamos demasiado de hormonas, se nos tache de "biologicistas" o se use en nuestra contra para decir que no somos aptas para ciertos trabajos.

  • Solidaridad frente a la "pobreza de periodo": Existe un fuerte movimiento para ayudar a personas en regiones vulnerables que no tienen acceso a agua o baños seguros. Sin embargo, el estudio nos invita a reflexionar: debemos ayudar sin caer en relatos de "salvadoras" que ignoren la fuerza y autonomía de las propias comunidades locales.

  • Reclamar el valor del ciclo: Muchas personas están volviendo a conectar con su ciclo como una forma de resistencia al capitalismo. Entender que no tenemos que ser igual de productivas todos los días es una forma de autocuidado y rebeldía.

Rompiendo el tabú de la espiritualidad

Uno de los puntos más interesantes del estudio es cómo el activismo está perdiendo el miedo a hablar de la conexión cuerpo-mente. Aunque vivimos en sociedades muy racionales y laicas, muchas encuestadas encuentran poder en seguir su ritmo hormonal como una brújula personal.

¿Y ahora qué?

Diversas ciencias llevan siglos demostrando que la menstruación es diversa y compleja. No hay una sola forma "correcta" de vivirla. Ya sea que se perciba como una cuestión de derechos humanos, una herramienta de salud o un proceso de reconexión, lo fundamental es exigir que la salud menstrual sea tratada como una prioridad de salud pública y un derecho inalienable, rompiendo con los silencios que históricamente han limitado nuestra libertad.

Linda Berg (2025) What do the bloody spiritualists say? Exploring menstruation advocacy and feminist frictions in Sweden

European Journal of Women's Studies

Participación de la RISEM en el IX Congreso de la REPS (Red Española de Políticas Sociales)

Este año la temática del Congreso ha llevado por título "Crisis globales e impactos locales: tendencias y respuestas público-comunitarias para una transición eco-social.🌎

🩸Desde la RISEM hemos querido contar cómo a través del trabajo comunitario on-line tejemos redes digitales para la activación y fortalecimiento de las alianzas comunitarias en pos de la salud integral de las mujeres y personas menstruantes.

 

Dada la naturaleza organizativa de la Red, se utilizan herramientas on-line con enfoque de comunicación emancipadora. Este tipo de comunicación requiere dejar de pensar la composición mediática y los dispositivos de producción y reproducción ideológica como elementos deshistorizados. Una mirada crítica a la concepción liberal de los medios de comunicación permite desembarazarse de supuestos falsos como que “la realidad es solo y tal como se muestra” o que “los intercambios entre productor y consumidor se producen en condiciones de objetividad e igualdad” según Rebeca Martínez (2018).

Resumen de los resultados y conclusiones

Los resultados esperados de la creación y expansión de esta Red son la incorporación del abordaje del ciclo menstrual y las etapas vitales de las mujeres y personas menstruantes en los sistemas educativos, sanitarios, académicos, científicos, políticos y legislativos. A ello se suma dignificar dichas fases y visibilizar la importancia de éstas, para garantizar la salud integral, compartiendo Buenas Prácticas e iniciativas ya existentes en diversas partes del mundo con enfoque de réplica. Ello provocaría una concatenación de sucesos que revierten la situación actual, pues se contribuiría a la erradicación de los tabúes y estereotipos en torno al ciclo menstrual gracias a disponer de información de calidad para aumentar el bienestar y salud integral de las mujeres y personas menstruantes. Contribuyendo a su vez a la reducción de inequidades de género.

En este congreso participaron muchísimas personas que presentaron las investigaciones, los estudios, los proyectos y las propuestas que se están llevando a cabo desde toda la península e incluso desde otras partes del mundo en relación a estas problemáticas globales con impacto local. Las profesionales participantes en nuestra comunicación mostraron sorpresa hacia nuestra temática pero sobre todo mucho interés en el trabajo que hacemos, incluso llegaron a comentar que la Red debería ser una política pública. Con este buen sabor de boca concluyó de la intensa experiencia de participar en este congreso. 

Congreso organizado por el Observatori Social y el grupo de Investigació en Desigualtats, Gènere i Polítiques Públiques de la @uibuniversitat

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